Resurrecciones

Algo se muere en mí todos los días;
del tiempo en la insonora catarata,
la hora que se aleja, me arrebata
salud, amor, ensueños y alegrías.

Al evocar las ilusiones mías,
pienso: «¡Yo, no soy yo!» ¿Por qué, insensata,
la misma vida con su soplo mata
mi antiguo ser, tras lentas agonías?

Soy un extraño ante mis propios ojos,
un nuevo soñador, un peregrino
que ayer pisaba flores y hoy... abrojos.

Y en todo instante, es tal mi desconcierto,
que ante mi muerte próxima, imagino
que muchas veces en la vida... he muerto.

Firma JF
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