En el río

En un playón del bajo Magdalena,
que lame el agua con su oleaje mudo,
hay un árbol fantástico, desnudo
de toda pompa en medio de la arena.

Igual á mí, con majestad serena,
resiste el golpe del huracán sañudo:
¡solos y sin verdor... yo te saludo,
compañero la misma es nuestra pena!

Una tímida garza cruza el cielo
y aquel tronco en las calladas ruinas,
refrena el blando y silencioso vuelo;

y encima de esos míseros escombros,
se me parece a ti... cuando reclinas
tu cabecita frágil en mis hombros!

Firma JF
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