Cárcel perpetúa

Yo vivo encadenado a tu hermosura,
lo mismo que a su roca, Prometeo;
sin poder quebrantar la ligadura
que me une á ti... por más que forcejeo,

De qué delito bárbaro fui reo,
para tener que soportar tan dura
y á la vez dulce pena? Mi deseo
es un placer que llega á la tortura.

Me atraes como abismo luminoso,
lucho, por arrancarme de tu lado,
con las fuerzas terribles de un coloso.

¡Inútil! A vivir siempre abrazado
a tu cuerpo flexible y armonioso,
parece q´ estuviera condenado.

Firma JF
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