La guerra

Desbocado partió por entre el monte
el huracán - corcel de la borrasca -
llevando hacia el confín del horizonte
un denso remolino de hojarasca.

La lluvia torrencial arrasó el campo
y bramo el mar y desbordóse el río,
y la centella con su rojo lampo
como un puñal atravesó el vacío.

Y la noche llegó - fosca y profunda
como el dolor sin esperanza --- Oh, Guerra
ciclón humano --- tu explosión rotunda,

Más que el fragor de la borrasca aterra,
Pues la borrasca, al destellar, no inunda
De sangre y llanto, como tú, la tierra...!

Firma JF
Comparte esta pagina: Compartir en del.icio.us